Episode Transcript
[00:00:00] Speaker A: Santander, con menos de 200.000 habitantes, es, aseguran, un lugar donde todavía se puede vivir sin los inconvenientes de la gran ciudad.
Entre los mayores de 65 años hay más mujeres que hombres, la mayoría viudas y solas.
[00:00:21] Speaker B: En Santander, las mujeres mayores aparecían muertas, tendidas en sus camas, completamente vestidas y tapadas por las sábanas.
Y aunque eran demasiadas, en poco tiempo nadie sospechó nada.
Hasta que los periodistas del Diario Montañés empezaron a atar cabos.
[00:00:45] Speaker C: El periodismo en el caso del Mataviejas fue clave, porque hasta entonces, hasta la séptima muerte, todas eran calificadas como muertes naturales.
Eran mujeres mayores, pero tampoco se trataba nada más.
Pero claro, una mujer mayor que es hallada muerta, vestida en la cama. Bueno, vale, dos en una ciudad de Santander. Bueno, venga, puede entrar dentro de la estadística 6.
Hombre, a cualquiera le llamaría la atención este crimen, pero no está la séptima. Hasta que estos periodistas empiecen a tirar del hilo y a decir que aquí está ocurriendo algo que no se está haciendo bien.
[00:01:22] Speaker D: Escuchando la calle tan fácil cómo Yo vivo en un barrio de la obra social de la Falange, que es Porrúa, donde todo el mundo se conoce. Y en Porrúa, en una tienduca. En una tienduca se empieza a es que Nati, que vivía ahí enfrente, no ha muerto. Normal, decían que sí, pero que no, que no, que la hija dice que la han asesinado y la policía se lo ha dicho. Yo vivo en Borúa. Y me lo cuenta.
Y a partir de ahí, de algo tan sencillo como eso, vamos a mirar. Esta es la historia del rigor profesional, de ir contra viento y marea, y la historia de cómo el poder no quiero contar nada porque Santander es una ciudad segura, maravillosa y estupenda y no vamos a fastidiarlo. Entonces el poder ignora que existe y comete un grave error. Piensa que por negar la realidad y callarla, la realidad desaparece.
[00:02:20] Speaker B: Los periodistas ligan varios casos y revelan que podría haber un asesino en serie atando en pleno centro de la ciudad.
Y se extiende el miedo.
[00:02:32] Speaker E: Una vecina mía que vivía justo enfrente de mi cocina, que tenía la señora un puesto en la plaza de la Esperanza de ajos y cebollas, de legumbres y esas cosas, y la llamábamos la ajera de ajo. Carmen Lajera, esta señora, desde mi cocina la veíamos como se acostaba.
Mis niñas se han puesto la Jera ya.
Pues todo el día con la Jera, porque la veíamos perfectamente desde casa.
Entonces un día amanecimos por la mañana y la Jera no se había movido. Total, que bajé a la calle a hacer mis recados, mis cosas, y me dijeron que la Jera había aparecido muerta.
Fue un impacto, claro, fue un shock a la gente. Una mujer que la habíamos visto por la calle por la noche y que al día siguiente estuviera muerta.
Pues eso, que ya se empezó a correr, que es que la había matado uno que se estaba dedicando. Y que no le pillan. Y que no le pillan. Y que había matado ya a cuatro o cinco. En la calle La Roca también había matado a una señora.
A partir de ahí ya empezamos a cerrar con resbalón, porque yo entonces tenía a mi madre muy mayor y alguna vez también la dejábamos sola. No por las noches, pero si teníamos que salir a trabajar, los niños a los recargos, mi madre se quedaba sola.
Entonces empezamos a cerrar con llave.
[00:04:19] Speaker B: En la escena de uno de los crímenes se encuentra la tarjeta de un tal José Antonio Rodríguez Vega, albañil, y el 19 de mayo de 1988 el presunto asesino de ancianas de Santander es detenido.
[00:04:39] Speaker C: Le llevan al juzgado y aquí suceden dos movimientos. Mientras él está en el juzgado, hace unas declaraciones a una periodista y dice que sí, sí, que es el autor de alguna muerte, pero que toda la culpa la tiene su madre y sus suegras.
Él la culpa de todas ellas, pero no dice a priori ni el número de víctimas, ni qué ha hecho, si ha llegado a violarlas.
La policía, mientras él está en el juzgado, entra en el domicilio y se encuentra una escena terrorífica.
Una de las habitaciones, el propio dormitorio de él, tiene las paredes pintadas de rojo y las cortinas de un rojo intenso, por lo cual, claro, ya de entrada asusta más. En unas estanterías se encuentran botellas de bitterkas como adornos, y con ellas unas muñecas y numerosos anillos, alianzas, pulseras, los objetos de valor que le había robado de los escenarios de los crímenes.
[00:05:36] Speaker A: El abanico de María, las alianzas de Josefa, el San Pancracio de Simona, los pendientes de Natividad, la sortija azul de Julia. Ropas, televisores y relojes, muchos relojes.
[00:06:00] Speaker B: Rodríguez Vega, que ya había sido condenado anteriormente por violación, se muestra como un hombre frío y seguro de sí mismo, pero nada en su apariencia indica que es una auténtica amenaza.
[00:06:17] Speaker A: Él parece ser que las acompañaba a casa, les inspiraba confianza, porque debía de ser aparentemente un hombre agradable y de buen trato y demás, y cuando ya estaba en casa con ellas, abusaba. Abusaba.
[00:06:33] Speaker F: Está diagnosticado o realmente está descrito como un psicópata desalmado. Este término viene de Schneider, que es un psiquiatra de los años 40-50, que explica con mucha claridad, porque es realmente de libro, una serie de las características que posee esta persona, es decir, es narcisista, muy centrado en sí mismo, en aparentar, tiene unas maravillosas habilidades sociales y de relación, muy marcadas también por una falta de empatía, una falta de vinculación afectiva con los demás, es un gran estudioso del ser humano, con una intencionalidad siempre de salirse con la suya, es decir, cosifica a las personas en su.
[00:07:16] Speaker D: Propio beneficio, aunque él tenía todo el poder sobre sus víctimas, insisto, desvalidas, solas, que decidieron vivir solas, tenían familia, pero la familia tenía su vida y es que estaban bien. Nati, la vecina de Porrúa, de mis padres y mía, vivía perfectamente, era viuda, vivía perfectamente, tenía una vida vital, pero desvalida en su casa. La engaña, entra, es amigo, es alguien que me viene a ayudar, es buena persona, es majetón y estabas dejando entrar en casa al asesino.
[00:07:56] Speaker F: Se insinuaba y era ante la negativa, que es algo que él ha explicado, ante la negativa de ese hecho, cuando realmente aparecía la agresión, necesitaba ser primero negado para obtener en cierta manera esa excitación, muchas veces relacionada con una excitación sexual, que era lo que estaba pasando, o comenta que pasaba con su madre.
Una de las justificaciones que él da en todo momento es decir, esto ha sucedido por lo que me pasa con mi madre, a la que amo y odio con la misma intensidad.
[00:08:29] Speaker B: En el juicio queda probado que Entre abril de 1987 y abril de 1988, José Antonio Rodríguez Vega acabó con la vida de al menos 16 mujeres. Es condenado a más de 400 años de prisión, pero con un cumplimiento máximo de 30.
[00:08:49] Speaker G: ¿Que no tengo corazón, sangre fría, calculador, súper inteligente, yo no me tengo con el psicópata? Una persona psicópata lo tenías que ver, porque yo los he visto, ¿Me entiendes? Les he visto y de asco estar con ellas, con esa gente, les da todo igual. He matado Viva la gente. Y cuando sale voy a seguir y tal. Y aquí las cárceles, Pues tenías que ver. A mi suegra la metí un hostión por Navidad. Es que.
Porque estuve a punto de arreglarme como mejor. Y se metió esta hija de putachuera por medio, ¿Entiendes? Me dio un gran nombre de asesinarla allí mismo, ¿Me entiendes? Provocándome luego con el chiquillo, que no me le querían dejar. Todo el mundo pega a su padre y a su madre y a sus hermanos, a su mujer y a sus hijos. Todo el mundo lo pega. No soy yo.
Eso es por naturaleza, por el cariño que coges a la madre. Porque la quería muchísimo, ¿Entiendes? La quería muchísimo hasta eso, hasta que me casé. Mira, no me hables más de ella, de verdad. Se acabó. Que se muera mañana mismo. También es hija de la gran puta. No quiero saber nada de ella, de verdad.
[00:09:45] Speaker A: Determinan que es un ser frío, desalmado, que tiene problemas sexuales que vienen probablemente de atrás, de su infancia, de sus relaciones anteriores, pero que no es un enfermo, que es consciente de lo que hace, que sabe lo que hace y que por tanto no puede ser considerado un enfermo mental.
[00:10:10] Speaker D: Y que todo era que en su niñez quería haber matado también a su madre y a su suegra, que no lo hacía porque como le dieron en la vida, no lo hacía. Que luego dijo él. Luego él dijo que toda la mentira. Luego dijo la verdad en el juicio, al final, primero que no y luego era que todo que sí, porque se vino arriba y era que sí.
Es que estamos hablando en un año, 16 asesinatos en un año.
Cuidado, que es una secuencia, que hay momentos de dos al mes.
Y claro, no estamos hablando de Nueva York.
[00:10:44] Speaker B: El asesino de ancianas no llegó a cumplir su condena.
El 24 de octubre de 2002 fue asesinado por dos internos en la prisión de Topas, en Salamanca.
[00:10:56] Speaker C: Daniel Rodríguez Oveleiro y Enrique El Valle, alias El Zanahoria, junto a un tercer preso que colaboró.
Acaban con su vida, cumplen la ley del cártel, le asestan más de 100 puñaladas en el pecho, en la espalda, en el cuello.
Tanto es así que llega a tener pérdida de masa encefálica, llega a perder un ojo. Fue un ataque brutal. Eso sí, nadie de los otros presos que estaba en el patio fueron en su ayuda. Nadie les salvó.
[00:11:48] Speaker B: José Antonio Rodríguez Vega, el Mataviejas, se las prometía muy felices. Estaba convencido de que cuando saliera de la cárcel se iba a hacer rico vendiendo su historia.
Pero los presos de la cárcel de Topas cambiaron su destino. Lo cosieron a puñaladas y lo trajeron hasta aquí, el cementerio de San Carlos Borromeo de Salamanca, donde reposa en una tumba sin nombre.
[00:12:35] Speaker A: Me cuenta el funcionario con el que ha hablado que estaba en el momento del asesinato. Ese día que salió con cinco reclusos, dos etarras, con Enrique del Valle el Zanahorio, que le llamaban así por el cono del pelo y por las pecas, y con los dos cómplices, con Felipe Martín y con Daniel Rodríguez Ovilleiro, Salieron al patio. Los dos presos etarras pidieron ese día volver antes a sus celdas. Vieron algo pasó porque vieron que algo iba a ocurrir. Decidieron mantenerse al margen y los dos etarras volvieron antes a su celda cuando ya se vieron solos. Fue en el momento en el que uno de los cómplices llevaba en un calcetín varias latas de refrescos. Le dio un golpe al Mataviejas, le arrojó al solo y en ese momento fue cuando Enrique del Valle del zanahoria le asesta 113 puñaladas que le ocasionan la muerte, las dos últimas en los ojos.
Cuentan que la situación, la imagen era devastadora.
Era una imagen del patio de la cárcel lleno de pisadas de sangre. El olor tan fuerte de la sangre se percibía incluso desde las ventanas de acceso a la galería del propio patio. Era una imagen muy impactante.
[00:14:15] Speaker B: De los presos que acabaron con el asesino en serie. Solo sigue vivo Enrique del Valle El Zanahorio, un interno peligroso acostumbrado a hacerse valer en el ambiente carcelario.
El rechazo que generaba Rodríguez Vega, señalado por la llamada Ley de la cárcel que desprecia a los violadores, y la necesidad de llamar la atención, llevaron al Zanahoria a cometer el crimen. Ya había demostrado muchas veces que no le tenían miedo a la violencia.
[00:14:48] Speaker C: Enrique del Valle lleva en prisión desde 1990.
Lleva 33 años en prisión y él entró por un delito de robo con violencia y no ha vuelto a pisar la calle.
Él ha estado ahí continuamente cumpliendo condena tras condena, asumiendo más delitos porque él llega en León en un coche policial a estar sentado y de manera sorpresiva dan un cabezazo al policía. En 1991 le trasladan a la prisión de Valladolid y empieza a golpear las esposas y las deja estropeadas. Le trasladan a Ciudad Real y en Ciudad Real participa en un motín y secuestran a cuatro funcionarios durante varias horas.
Más tarde le trasladan a Zamora y en Zamora tiene una condena porque quebrantamiento.
De ahí pasa Badajoz. En Badajoz hace unos desperfectos en su celda que le tienen que llevar a juicio y en el mismo juicio llega a amenazar al fiscal y a los policías.
Es que a nadie se le ocurre que un preso que estaba por violencia vuelva otra vez a amenazar. De ahí le trasladan a Topas y es cuando conoce a estos tres compañ a Rodríguez Vega, a Rodríguez Belleiro y a Felipe Martínez.
[00:16:06] Speaker B: Tras el crimen, Enrique del Valle es condenado a 13 años de prisión y trasladado de nuevo al centro penitenciario de Badajoz. Piensa que le ha hecho un servicio a la sociedad, pero no todos los presos le admiran.
[00:16:22] Speaker C: En el año 2005 sufre un pequeño atentado. Otros dos presos que compartían cárcel con él deciden hacer un pequeño ataque.
Uno le sujeta por la espalda y el otro preso le asesta ocho puñaladas.
Enrique del Valle salvó la vida por casualidad.
Por casualidad porque los servicios de urgencia fueron rapidísimos y lograron operarle con celeridad, si no hubiera perdido la vida. Y de ahí pasó a la cárcel de Moraleja de las Dueñas, en Palencia, donde no ha vuelto a cometer ningún delito.
[00:17:01] Speaker B: El Zanahorio ingresó en prisión en 1990 por robo con violencia, pero con su mal comportamiento ha ido sumando penas que le condenaban a permanecer preso hasta 2045.
[00:17:16] Speaker H: Lo que tiene Enrique es un perfil determinado y es una de las personas que ingresa en prisión a finales de los 80, principios de los 90. Ingresaban por condenas de prisión, pero no de muy larga duración, relativamente, por ejemplo, tres, cuatro años. Y una vez dentro de prisión cometían otros delitos.
Hay que tener en cuenta, por ejemplo, que en en esa época la participación en un motín podía tener una pena similar, limitada ya de origen la sentencia a un asesinato. Entonces estos internos entraban en un medio concreto que era la prisión de aquella época, y una vez dentro podían participar en fugas, motines, peleas. Y eso tenía la consecuencia de ir sumando años a una condena que en principio iba a ser de poca duración.
[00:18:09] Speaker I: Aquí hay algo que chirría y es tan sencillo como que hay un error de contabilidad, de aritmética, de matemáticas.
Entonces a él se le aplica en un momento dado la condición de preso preventivo y de preso penado, y eso no puede ser porque no se le abonan esas penas que tenía cumplidas y se incurren en una serie de errores matemáticos que luego él paga de alguna forma, porque en la Audiencia de Salamanca no son conscientes y no se da el paso de nos hemos equivocado, vamos a hacer el cálculo de los demás. Se dice que ese caso ya está visto, que no hay que volver a lo mismo, pero hay errores de bulto muy importantes. Entonces, según esa cuestión, él estaría en prisión desde el año 90 hasta el año 2045. Es tremendo.
[00:18:51] Speaker H: Si una persona comete delitos ya con una condena no se le pueden acumular o limitar. Entonces eso lleva a situaciones que contrastadas evidencian desproporción en la que se suman condenas o bloques de condenas aritméticamente y salen cifras de cumplimiento efectivo de cuarenta, cincuenta años, cuando otros delitos acumulados en una misma sentencia o en distintas sentencias, pero que sí que cumplen el criterio de acumulación, son limitados. Lo que conseguimos fue una nueva acumulación un poco más beneficiosa para él y también se consiguió el cómputo de unos periodos de prisión preventiva.
De esos 55 años que tenía en aquel entonces, se le redujo la condena alrededor de unos 40.
Sigue siendo una condena que por.
[00:19:49] Speaker E: La.
[00:19:49] Speaker H: Clase de delitos excede con mucho de los límites legales del Código Penal.
[00:19:58] Speaker B: El Mataviejas aseguraba que iba a ser rico y famoso, pero lo mandaron al cementerio donde nadie lo recuerda.
Hubiera cumplido un máximo de 30 años en prisión por matar a 16 mujeres. Su verdugo, Enrique del Valle, puede pasar mucho más entre rejas.
Si nada cambia, recuperará la libertad en el año 2030.